De todos es conocido que desde el Grupo Municipal Popular, llevamos meses insistiendo en la necesidad afrontar con valentía un problema que afecta a muchas zonas de Zaragoza y a muchos vecinos de esta ciudad: el problema del botellón. Hace ya más de 6 meses que presentamos al equipo de gobierno una propuesta de ordenanza a tal efecto, ordenanza que se fundamentaba en las premisas de que el botellón es un fenómeno que afecta al descanso de las personas, que supone un problema desde el punto de vista de la salud (sobre todo para los menores) y que se traduce muchas veces en unos costes extraordinarios para el Ayuntamiento de Zaragoza desde el punto de vista de la limpieza y de la reparación de los desperfectos que se causan en los espacios urbanos.
Hace unos días, el pasado lunes, el Grupo Municipal Popular presentaba sus enmiendas a la propuesta del equipo de gobierno para regular el fenómeno del botellón. Recordarán que el PSOE quiso tramitar esa regulación a través de la propia Ordenanza de Protección de los Espacios Urbanos desarrollando un nuevo artículo de la misma. Y, sobre todo, recordarán también que nosotros rechazamos los planteamientos expuestos por el alcalde Belloch y que suponían, de facto, crear unas zonas en las que se podía hacer botellón y otras donde no. Por poner un ejemplo, el equipo de gobierno apostaba por prohibir el botellón en la Plaza de los Sitios (algo que nosotros compartimos), pero no en los parques o en las riberas del Ebro.
Dijimos no a esa propuesta porque “en lugar de prohibir, fomentaba el botellón” y “en lugar de regularlo, lo que hacía era regularizarlo y legalizarlo”.
En consecuencia presentamos varias enmiendas que ustedes conocen para su debate y votación en comisión e hicimos un llamamiento al “sentido común” del equipo de gobierno, tendiéndoles de nuevo la mano a pesar de que presentaron su propuesta estando en minoría y sin habernos consultado absolutamente nada.
Hoy, comparecemos ante ustedes para anunciarles un acuerdo, un acuerdo que para nosotros supone la vuelta al “sentido común” de un equipo de gobierno que parecía estar desnortado en todo este asunto del botellón por no sabemos todavía qué razones.
Hoy, podemos decir, que aquellas enmiendas del PP a la propuesta para regular el botellón del equipo de gobierno, serán aprobadas, al menos las más sustantivas. Y tenemos que felicitarnos por ello, porque creemos que es bueno para Zaragoza.
Decíamos el otro día que la decisión del gobierno de prohibir el botellón en sólo unas cuantas zonas de la ciudad, suponía dividir la ciudad en dos: aquellas zonas que merecen un respeto y en las que los vecinos tienen derecho al descanso y aquellas zonas en las que no. Dijimos que no nos parecía justo. Que igual que no se puede consentir que Plaza de los Sitios se inunde un sábado con personas consumiendo alcohol, tampoco se podía consentir que esos botellones se permitiesen y fomentasen en las riberas y en los parques, que son espacios que también utilizan muchos ciudadanos y merecen un respeto.
Por eso, hoy podemos felicitarnos porque el equipo de gobierno ha entendido que las concentraciones masivas de personas en torno al alcohol no deben permitirse ni aquí ni allá, no deben permitirse en ningún lugar porque generan molestias, fomentan el consumo de alcohol y degradan los espacios urbanos. Hoy nos felicitamos porque el equipo de gobierno nos ha comunicado que acepta nuestra principal enmienda.
Hoy nos felicitamos porque el equipo de gobierno ha rectificado. Porque ha entendido que no puede haber vecinos de primera y vecinos de segunda, que no puede haber espacios públicos protegidos y otros desprotegidos. De este modo, contando con el apoyo de PSOE-PAR, se prohibirá el botellón en toda la ciudad.
Esa es la principal enmienda que habíamos presentado y que será aprobada con una mayoría amplia del pleno. Pero también hay otras. De hecho, la normativa que regulará el botellón tendrá un artículo gracias al PP que obligará al Ayuntamiento de Zaragoza a comunicar a los padres las infracciones que cometan los menores, una cuestión que nosotros considerábamos fundamental. Del mismo modo, estas infracciones se comunicarán a las Juntas de Distrito para que tengan conocimiento periódicamente de los espacios en los que se han producido botellones.
Por último, creíamos que la norma propuesta por el equipo de gobierno tenía un problema importante que era el de baremar las sanciones. Si ustedes se leen esa propuesta, las infracciones iban de 500 euros a 1.500 euros, con faltas leves y graves. Sin embargo, no se detallaba qué era una falta grave y qué una falta leve. Consideramos que era necesario describir mejor cada uno de los extremos y cómo deberían ser las sanciones en cada uno de ellos.
Creemos que la propuesta para regular el botellón del equipo de gobierno se quedaba completamente coja y ponía a los pies de los caballos determinado espacios urbanos como los parques o las riberas. No puede ser que un alcalde hable de respeto al medio ambiente e instale cámaras de seguridad en las riberas del Ebro y luego diga que los botellones deben de trasladarse a las zonas verdes porque allí no hay vecinos. Hay que ser coherente y eso es lo que hemos hecho nosotros con nuestras enmiendas que, como les decimos y si el equipo de gobierno no ha cambiado de opinión en estas últimas 24 horas, se aprobarán con los votos del PSOE y del PAR.