Hoy venimos a denunciar una situación muy concreta: la paralización que sufre desde hace meses el proyecto de reforma del Mercado Central de Zaragoza.
Debemos recordar, en primer lugar y por situarles a todos ustedes, en qué consiste el proyecto de reforma del Mercado Central, y cuyo inicio estaba previsto para finales del año 2006, un proyecto que constaba de tres fases. Una primera que suponía la reforma del sótano y sus cámaras de refrigeración, la limpieza y el pintado de la decoración exterior e interior del edificio y el soterramiento de los contenedores, que permitía eliminar los malos olores y la suciedad en la calle. Una segunda fase que contemplaba la climatización del edificio (aire acondicionado y calefacción), así como el cerramiento del mismo lo que evitaría la entrada de animales, permitiendo con ello conservar en mejor estado el interior del espacio. La tercera y ultima fase planteaba la renovación integral de todos los puestos de venta. La ejecución de estas tres fases, supondría una inversión superior a los 7 millones de euros que debería acometerse entre el Ayuntamiento de Zaragoza y el Ministerio de Vivienda.
Pues bien, hoy queremos denunciar que, de las tres fases de las que consta el proyecto de reforma del Mercado Central, sólo se ha concluido la primera de ellas, y según los propios datos de los detallistas no en su totalidad. Lo peor de todo es que no parece existir ningún interés del Alcalde en sacar adelante las dos restantes, que son precisamente las más importantes y las que garantizarían un nuevo impulso a este histórico mercado, por el que hay que recordar que pasan cada semana entre 8.000 y 10.000 personas y del que dependen cientos de familias que viven de los 170 puestos adjudicados del Mercado Central.
Este tan solo seria un dato que reflejaría el desinterés y abandono que padece esta instalación y sus trabajadores. Y ese desinterés por parte de las dos administraciones implicadas es demostrable con tan solo los datos que se manifiestan en la documentación que les hemos entregado. Pero aun hay más. Sirvan como ejemplo de lo que digo los siguientes datos. En lo que al Ayuntamiento de Zaragoza se refiere, ya en 2008 hubo una partida dentro del Plan Integral del Casco Histórico referente a la reforma de mercados. Esa partida estaba dotada con 500.000 euros, que sirvió para hacer frente a los gastos derivados de la primera fase. En 2009, se repetía esa misma partida, con otros 500.000 euros, pero su grado de ejecución es nulo. Ni un solo euro comprometido. Respecto al Ministerio de Vivienda, resulta igual de sangrante. En el presupuesto de 2008, la inversión prevista por el Estado para el Mercado Central fue de 400.000 euros. Ese mismo año, los Presupuestos Generales del Señor Rodríguez planteaban un plurianual con 2 millones de inversión más en 2009, 1’2 millones en 2010 y 600.0000 euros en 2011. Sin embargo, cuando se presentó el presupuesto de 2009, la partida que debería haber sido de 2.000.000 se redujo a 100.000 euros, posponiendo a 2010 y 2011 la inversión importante con 1’3 millones y 1’7 millones de euros respectivamente. Hoy, que ya conocemos el proyecto de presupuestos para 2010 del Gobierno central, ¿saben cuánto dinero figura en las cuentas del estado para el Mercado Central para ejecutar esta obra? 100.000 euros. Eso significa que la obra de reforma se pospone hasta 2011 y el Gobierno central no espera terminarla hasta, al menos, el año 2013.
Recordarán ustedes cuando, hace unos años, el Señor Belloch y su delegado de Mercados aseguraban a la opinión pública que el Mercado Central estaría completamente renovado para la Expo de 2008. Hoy, cuando casi estamos en el año 2010, la realidad es bien diferente. La reforma del Mercado Central está paralizada, los plazos de la reforma se han incumplido sistemáticamente, no sabemos cuándo se harán las dos fases restantes y, lo más preocupante, en todo este tiempo, el alcalde Belloch ha sido incapaz de llegar a un acuerdo con los detallistas del mercado para planificar esta reforma de tal modo que las afecciones sean las menores posibles.
Creemos que esta situación debe terminar urgentemente. Creemos que la manifiesta incapacidad de gestión demostrada por el alcalde Belloch en el proyecto de reforma del Mercado Central debe concluir de forma inmediata y que el equipo de gobierno municipal debe afrontar definitivamente el proyecto de mejora de este espacio. Y lo hacemos convencidos de que eso supondrá la prestación de un mejor servicio, con el consecuente incremento de clientes. Es un hecho que, para competir con las grandes superficies, los pequeños comerciantes deben hacerlo desde la excelencia, desde la calidad, con un servicio personalizado a los clientes, con unas instalaciones modernas, con unos altos parámetros de limpieza, con campañas de promoción importantes, y con un respaldo institucional que, desde luego, tampoco ha existido en los últimos años y eso, que este establecimiento publico es de todos dado su carácter municipal. Hoy, cuando todos estamos inmersos en medio de una crisis de consumo, el Mercado Central, que siempre ha sido un mercado de referencia entre los zaragozanos y un motor económico que sustenta a cientos de familias, debe dar el salto competitivo que requiere un momento de crisis como este: competir en precios y competir en calidad del servicio. Eso será bueno para los detallistas, para los clientes y para la ciudad de Zaragoza.
Pero para eso, para dar ese salto competitivo, es necesario, en primer lugar, que el Ayuntamiento de Zaragoza y el Ministerio de Vivienda cumplan con los compromisos de inversión adquiridos. Que abandonen la desidia en la que se han instalado, que ejecuten las inversiones que figuran en los presupuestos y que están pendientes de ejecución desde el año 2006. Es necesario que Belloch cierre con los detallistas un plan de obras que minimice las pérdidas y les permita seguir trabajando el mayor tiempo posible, habilitando ayudas para los momentos en los que, inevitablemente, habrá que cerrar los puestos, pero dando alternativas a los detallistas como por ejemplo el poder instalar sus puestos en otros mercados, como ya se ha hecho con los de San Vicente de Paúl.
Si hay dinero presupuestado, ¿por qué no hay voluntad política? ¿por qué este retraso permanente cuando la obra debería haberse concluido para antes de la inauguración de la Expo? Si el Alcalde hubiese cumplido los plazos, hoy los detallistas tendrían un mercado que les permitiría afrontar la crisis en mejores condiciones. Si no se hace y si el área de mercados continúa en esta dinámica de fracaso político, lo más probable es que el dinero del Ministerio de Vivienda termine por desaparecer y que la reforma del Mercado Central pase a ocupar un hueco en ese cajón de proyectos olvidados del Alcalde Belloch.
Por eso, porque creemos que esta situación debe cambiar, vamos a presentar una moción en el próximo pleno. Una moción que obligue al equipo de gobierno a sentarse con los detallistas y cerrar un plan de obras específico con fechas concretas y que además establezca fórmulas de compensación impositiva como las comprendidas para los afectados por las obras del tranvía durante la intervención en este emblemático espacio zaragozano.
Mucho apostar por las hortalizas pero se es incapaz de solucionar los problemas de sus puntos de venta. No puede esperar mas tiempo, no debe esperar mas tiempo la finalización de las reformas previstas para el Mercado Central; solo la incapacidad para gestionar, solo la incapacidad de los gestores municipales para acordar con los detallistas los pasos a seguir, reflejan el desinterés que ante esta situación consiente el máximo dirigente municipal. Las partidas económicas existen, ¿por qué no la voluntad de ejecutarlas? Esa respuesta esta en el tejado del equipo de gobierno.
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Me llamo José María Moreno y soy concejal del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Zaragoza.

