Moreno cifra en 300.000 euros el coste de la gratuidad del tranvía y exige a Belloch que aclare quién pagará su electoralismo

El concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Zaragoza, José María Moreno, ha exigido al alcalde Belloch que aclare a los zaragozanos quién y cómo pagará el coste que tendrá la gratuidad del tranvía durante dos semanas. Moreno ha cifrado ese coste en más de 300.000 euros, cantidad resultante de multiplicar los viajeros previstos en el plan económico financiero de la empresa concesionaria por los 0’75 euros + IVA del precio medio de cada viaje que contempla el contrato de explotación. Según el edil popular, “no vamos a consentir que los zaragozanos tengan que pagar el injustificable electoralismo socialista de un alcalde que se cree que el dinero del Ayuntamiento de Zaragoza es del PSOE y que puede despilfarrarlo como le dé la gana”.

José María Moreno ha explicado que, a día de hoy, el equipo de gobierno y la empresa concesionaria del servicio no han firmado ningún acuerdo respecto a la gratuidad del tranvía. Por eso, se ha preguntado “¿acaso va a pagar la empresa 300.000 euros de la campaña electoral del PSOE? ¿quién puede justificar semejante despropósito?”. En este sentido, se ha dirigido a la Consejera de Servicios Públicos para que aclare de forma inmediata cómo se sufragarán los 15 días de gratuidad del tranvía sin que eso repercuta en el Ayuntamiento, así como los acuerdos suscritos a tal efecto.

Moreno ha señalado que “Belloch miente de nuevo y está insultando a los zaragozanos con sus falacias electorales”. Así, ha exigido al alcalde de Zaragoza que “no utilice el dinero público para pagar su campaña electoral. Si quiere que el tranvía sea gratis durante 15 días, que lo pague el PSOE”. De hecho, ha lamentado el “cinismo político” de los socialistas al abogar por la gratuidad del tranvía mientras anuncian subidas de tasas y recortes en servicios públicos básicos como consecuencia de la quiebra económica que han provocado. “Belloch piensa que los vecinos de esta ciudad no se enteran de lo que está pasando en el Ayuntamiento, pero se equivoca. Los zaragozanos saben perfectamente que ha convertido la institución en un cortijo particular de derroche, despilfarro y utilización partidista del dinero público. Sabe que tiene los días contados y su desesperación es cada día más evidente”, ha concluido.

TRANVÍA vs SERVICIO DE BUS URBANO

Lamentablemente, como viene siendo habitual, ni nosotros ni la mayor parte de los colectivos vecinales hemos tenido oportunidad de ver ese documento, de negociar ese documento, de plantear propuestas, de valorarlo… Esa es la primera denuncia que queríamos plantear hoy: La cacicada de Belloch con la movilidad de la ciudad. Sin debate, sin información, con globos sonda para ver cómo caen las propuestas, con improvisación, con cambios de última hora….. un trágala inaceptable que retrata perfectamente al Sr Belloch, sus incumplimientos de los mandatos de pleno, sus imposiciones y su forma de dirigir la institución como si fuese su cortijo.

Pero vayamos a lo sustancial. Los cambios que hemos ido conociendo confirman lo que ya veníamos advirtiendo desde hace muchos meses: que el tranvía no va a mejorar el transporte público en Zaragoza, ni mucho menos, sino que lo va a empeorar, generando más molestias a los zaragozanos, complicando el tráfico y deteriorando todavía más (si cabe) el servicio de autobús urbano.

Detrás de esa reordenación que “vende” el alcalde Belloch, lo que hay es una nueva disminución de la calidad del servicio en forma de recortes e incluso supresión de líneas. Porque cuando el tranvía comience a funcionar, los vecinos del Actur que utilizaban la línea 20, los vecinos de Las Fuentes que utilizaban la línea 30, los vecinos de San José que usaban la línea 40 y los de Santa Isabel que usaban la 45 dejarán de tener un autobús directo que les comunique con la Universidad, con los Hospitales, con el Seminario o con el campo de fútbol. Esos vecinos tendrán que bajarse del autobús, ir a la parada del tranvía, esperar al tranvía y hacer uno o dos transbordos. Como por ejemplo les pasara, tras la solución improvisada de la las lanzaderas de la zona sur, a los vecinos de Valdespartera y Rosales del Canal que va a verse obligados a dar mas saltos que un canguro para desplazarse desde su residencia a cualquier otra zona de la ciudad? ¿ y que me dicen de los atascos que se van a producir en la nueva estación volante en la que se va a convertir la Plaza Paraíso y su entorno donde finalizaran o estacionaran un numero importante de autobuses que exigen la conexión con el tranvía?. ¿Éstos son los beneficios del tranvía? ¿Para quién? ¿Cuánto tiempo van a ganar esos vecinos en sus desplazamientos? Ninguno. Van a simplemente a perderlo.

Y lo peor de todo es que el Sr.Belloch vuelve a insultar a los zaragozanos. Como si fuesen tontos, coge y dice que hasta las elecciones se suprimen todas las paradas del 30 y del 40 en el trazado paralelo al tranvía, salvo las dos en la Universidad de Zaragoza y en el Hospital Miguel Servet. Y nos dice que esa medida es temporal y durará dos meses, es decir, que al día siguiente de las elecciones las dos paradas se suprimirán. ¿A quién quiere engañar? ¿Son necesarias o no son necesarias? Es el reconocimiento de que lo que están haciendo es un desastre. Y es, al mismo tiempo, un nuevo insulto a la inteligencia de los zaragozanos. Se está riendo de los vecinos de Las Fuentes y de San José a los que pasados esos dos meses dejara tirados en la plaza España para que andando se desplacen hasta la plaza Paraíso y ahí poder subirse al tranvía para ir a la Universidad o al Miguel Servet. ¿qué solución les plantea el Sr. Belloch a los funcionarios o a los ciudadanos que tengan que tramitar algún asunto con este ayuntamiento? Pues muy fácil, se cogen un autobús, luego enlazan con el tranvía y luego pueden decidir entre volver a subirse a una lanzadera o caminar 700 metros. Simplemente una nueva perdida de tiempo para los ciudadanos y una auténtica vergüenza.

Y todo con el objetivo de intentar ocultar lo que no se puede ocultar y lo que todo el mundo sabe: que el tranvía va a empeorar todavía más el servicio de transporte público, generando más molestias, complicando las comunicaciones, obligando a hacer un mayor numero de transbordos, alargando los tiempos de desplazamiento y cargándose de un plumazo las líneas que mejor funcionaban de la ciudad. Porque son la línea 20, la 30 o la línea 40 las líneas más rentables, las que más ocupación tenían y las que mejor vertebraban buena parte de la ciudad de Zaragoza, conectando los barrios más populosos. ¿Qué razones han llevado a cargárselas de un plumazo? Belloch se ha cargado las únicas líneas que, probablemente, no deberían haberse cambiado. Y no lo ha hecho para ir a mejor, sino para ir a peor. ¿Por qué cambiar lo que funcionaba bien? ¿Por qué ese empeño de Belloch en complicar sistemáticamente las cosas que van bien y en fastidiar a los zaragozanos? ¿Por qué gastarse 400 millones en una línea de tranvía que no resuelve problemas, sino que los genera? ¿No había otra alternativa? Esas son las preguntas que se hacen hoy miles de zaragozanos y a las que resulta difícil encontrar una respuesta desde el sentido común.

Como ya sucedió con los barcos, Belloch quiere adaptar la ciudad al tranvía y no el tranvía a la ciudad. Belloch ha impuesto a los zaragozanos un modelo de transporte de lanzaderas y transbordos cuyas consecuencias vamos a percibir de forma inmediata con más tiempos de desplazamientos, más molestias. Y creemos que imponer el tranvía, adaptar toda la ciudad de Zaragoza a una línea norte-sur es un ejercicio de autoritarismo político que tendrá funestas consecuencias para la movilidad en la ciudad.

Y no hablamos sólo de los recortes que van a sufrir las líneas 20, 30, 40 o 45, sino que las afecciones a los zaragozanos a partir del 19 de abril serán muchas más. Hablamos de la eliminación de los giros a la izquierda en todo el eje norte-sur, hablamos de la construcción de intercambiadores con contestación social, hablamos de combinaciones de semáforos que han duplicado el tiempo de desplazamiento en vehículo privado, hablamos de los cientos de metros que separan unas paradas del tranvía de otras, hablamos de eliminación de paradas estratégicas como Casablanca, hablamos de la eliminación de carriles de circulación y de los atascos que eso está generando… todo eso es lo que nos vamos a encontrar en unas semanas. Y todo eso es la herencia que dejará Belloch a los zaragozanos en materia de movilidad. Una herencia de 400 millones de euros que no sólo no soluciona los problemas de transporte, sino que los va a incrementar.

Por ello vamos a plantear una interpelación en la próxima comisión de Servicios Públicos a la Consejera para que tras esta fase de falta de transparencia, de oscurantismo y hasta de soberbia política que representa este equipo de gobierno, y se permita debatir el documento con los representantes políticos de miles de ciudadanos que creen en la democracia y en otra forma de hacer política basada en el dialogo y el acuerdo.